
Gracias a la iniciativa de Tatty, un mes una autora, he leído este libro de Mayte Esteban. Y gracias a que ella me lo envió gratuitamente.
Es una narración biográfica de la vida del padre de la autora, tan corto y tan plagado de sentimientos que merece la pena leerlo. No llevará mucho tiempo y hará brotar lagrimillas en ocasiones.
Nos narra la vida de su padre, como él se la contó durante su grave enfermedad que le llevó a la muerte. Se intercalan pasajes donde la que habla es la autora, en primera persona, contándonos sus sentimientos en cada momento, acerca de cómo va viendo a su padre y lo que siente acerca de las cosas que él le cuenta. (A veces, al principio, no lo terminé de captar. Luego vi que la letra en cursiva significaba pensamientos de la autora. Mea culpa).
Ha sabido hacer una obra de una vida "normal". Con esto quiero decir que para hacer una obra no se necesitan grandes historias; la vida de cualquier persona bien vale ser narrada, sobre todo para aquél que le aprecia, como es el caso con este libro. No es que sea una novela al uso, "no pasa nada", o sea, no hay acción, ni intriga, pero pasa una vida querida para la autora. Es una biografía de alguien muy cercano, narrada con un estilo sencillo y que cuenta una época muy interesante para todo español: la postguerra.
A mí me ha hecho gracia lo diferente que es la vida del protagonista de la de, por ejemplo, mis padres, aún siendo la misma época. Cómo cambian las cosas de vivir en un pueblo a vivir en una ciudad. Y desconocía muchas de las cosas que cuenta, claro. Ciertamente son cosas muy curiosas de la vida rural en España en el siglo pasado.
Una cosa que he visto mucho es pesimismo en los fragmentos donde "habla" la autora. Cuando son referentes a la vida de su padre, lo veo normal, está gravemente enfermo y es muy lógico que provoque el pesimismo en su hija, pero cuando son referentes a la comparación entre la infancia de su padre, por ejemplo, y la de nuestros hijos... parece como que para ella nuestros hijos no tengan infancia, o sea absolutamente peor que antaño. Bueno, al estar influída por la enfermedad de su padre, supongo que todo le parece mejor entonces, pero... es pesimista.
Con respecto a la calidad literaria, el lenguaje es claro y sencillo, natural, quizá haya algún lector para el que es demasiado natural y poco elaborado en ocasiones, poco literario. Pero... así se piensa y así se habla en la calle. No es necesario más para lo que se cuenta, y se agradece tal lenguaje.
Resumiendo: una lectura grata que ocupa poco tiempo y en la que sobre todo se ve el amor de una hija por su padre, además de un recorrido por casi todo el siglo XX. Recomendable, por supuesto.