La leí este verano, y no me duró nada. O sea, que hasta que no la terminé no pude parar.
Al empezar, crees que es la típica novela policiaca o negra, pero.... no, no lo es; al menos no es la típica. Vas descubriendo, y no quieres descubrir. Y ni siquiera tiene el ritmo de una novela; es como un artículo periodístico, pero con capítulos, algo raro realmente. Pero absolutamente interesante.
Guli es un niño de unos seis años que llega a Londres como polizón en un barco, y le llevan a un famoso orfanato londinense. Se ve que ha pasado traumas, porque apenas habla. La asistente social es la persona con la que más se relaciona. Al final, un matrimonio de los que quieren adoptar un niño se interesa por él. Y hay otro matrimonio que también está esperando una adopción. Guli acaba por encariñarse con uno de los matrimonios, y se lo dan en adopción, con sumos cuidados y seguimientos. El niño, al mes de estar con su nueva familia, ha de ver un acto horroroso, y queda más marcado... Su familia es brutalmente asesinada y a él lo encuentran acurrucado temblando en un rincón. Al parecer lo ha visto todo. Habrá que seguir la evolución del asesino y del niño.
Ojo con las descripciones de los escenarios del crimen, son demasiado realistas y macabras. Claro, ha de ser así, pero lo aviso por los posibles lectores demasiado sensibles.
El inspector Quigley, de Scotland Yard, es el encargado del caso, y es un personaje perfectamente descrito y real. Vamos viendo como toda persona tiene su parte buena y su parte mala, que no todo es como debería ser, que el caso se va haciendo más complicado de lo que parecía al principio, y ya era difícil.....
Ya he comentado que no está escrito como la típica novela. Parece que vas por un camino... y no, te chocas con algo. Y cuando crees que te vas a encontrar ya, tampoco. Lo bueno es que además se lee rápido, justo por esos vaivenes no puedes dejar de leer, necesitas saber más. Está lleno de acción, pero también de psicología, y aunque pueda parecer lioso no lo es, son sólo sensaciones.
Además, no se descubre nada casi hasta el final del libro, el inspector avanza pero despacio, incluso sigue con el caso por su cuenta cuando parece haberse atascado.
Una pega es la traducción, que no sé si será mi edición, pero muy sudamericano el lenguaje, con expresiones raras....
Sin ser una maravilla, a mí me ha gustado y me ha parecido interesante, es recomendable para pasar un rato en tensión... pero entretenido.
